Su objetivo es garantizar a los clientes (cadenas de distribución) de las empresas del sector hortofrutícola la calidad y seguridad alimentaria de los productos que son comercializados, incluyendo buenas prácticas agrícolas, respeto medioambiental así como seguridad, salud y bienestar de los trabajadores.
El protocolo GLOBALGAP es una norma de Buenas Prácticas Agrícolas cuyas exigencias abarcan tanto las explotaciones agrícolas donde se cultivan las frutas y hortalizas así como las centrales donde se manipulan y envasan.
Esta norma dispone de tres posibles opciones para su certificación:
OPCIÓN 1: Productor individual. Corresponde a la posibilidad de que un productor, ya sea persona física o jurídica, sea certificado.
OPCIÓN 2: Grupo de productores. Se trata de la certificación de una Organización de Productores/Comercializadores.
OPCIÓN 3: Esquemas de homologación. Es la homologación por parte de GLOBALGAP de otros protocolos existentes ya se nacionales o privados con la mediación de una entidad de certificación.
Todas las opciones de certificación tienen como requisitos comunes:
- Trazabilidad
- Buenas Prácticas Agrícolas
- Acondicionamiento de las instalaciones
- Sistema de análisis de peligros y puntos de control crítico en recolección, transporte, manipulado y envasado
- Seguridad y bienestar laboral
- Gestión de residuos y del medio ambiente
- Gestión de las reclamaciones
- Auditorias internas
En el caso particular de la opción 2 de certificación se requiere la implantación de un sistema de gestión de calidad documentado y efectivo.